Análisis del caso de uso
Definimos qué debe saber hacer tu asistente, qué preguntas llegan y dónde toman el relevo las personas.
Asistentes que conocen de verdad tu negocio: entrenados con tus contenidos, con límites claros y un traspaso limpio a tu equipo. Mientras lees esto, nuestros bots están respondiendo preguntas reales de clientes en algún lugar.
De un vistazo
1 base de conocimiento
Las respuestas salen de tus contenidos, no del internet abierto.
100 % tus reglas
Las reglas definen qué dice el bot y cuándo pasa la conversación a una persona.
Web y WhatsApp
Tu asistente habla donde están tus clientes, también en mensajería.
24/7 en producción
Nuestros asistentes hablan con clientes reales a todas horas.
Entrenado con tus contenidos, conectado a tus sistemas y limitado a lo que puede decir.
Dónde fracasan los proyectos de chatbot
Un widget de chat se instala rápido. Lo difícil llega cuando el bot debe ser fiable, legal y útil.
Un bot que se inventa cosas cuesta confianza. Sin base de conocimiento ni reglas, la IA se convierte en un riesgo.
Los widgets estándar no conocen ni tus productos ni tu CRM. El bot charla y tu equipo sigue tecleando.
Salud, finanzas, asesoría: en sectores regulados un bot no puede decir muchas cosas. Las herramientas estándar no lo saben.
El bot responde preguntas, pero nadie se entera. Sin traspaso a personas y sistemas, el contacto se esfuma.
Todo esto proviene de asistentes que hoy hablan con clientes en producción. Combina lo que tu caso de uso necesita.
Tu bot responde con datos de producto, artículos de ayuda y documentos, actualizados y limitados a tus temas.
Normas fijas sobre lo que se puede decir. También para sectores regulados como salud o finanzas.
El asistente sabe qué producto o página está viendo tu cliente y responde en consecuencia.
Las conversaciones se convierten en contactos: el bot cualifica consultas y las pasa a la persona adecuada.
Tu asistente también responde donde tus clientes ya escriben.
CRM, tienda, calendario o base de datos: el bot lee y escribe donde viven tus datos.
Tu asistente habla los idiomas de tus clientes y cambia de idioma en plena conversación.
Si lo deseas, con alojamiento en la UE y modelos europeos, incluidos procesos de borrado y acceso.
Ves qué se pregunta y dónde debe mejorar el bot. Así tu asistente se vuelve mejor.
Cuatro pasos del análisis al asistente en marcha.
Definimos qué debe saber hacer tu asistente, qué preguntas llegan y dónde toman el relevo las personas.
Sobre esa base planificamos en concreto: fuentes de conocimiento, canales, límites y una oferta a precio cerrado que se cumple.
Construimos el bot, alimentamos la base de conocimiento, fijamos las reglas y conectamos tus sistemas.
Puesta en marcha con métricas: vemos qué se pregunta y afinamos respuestas y reglas.
En una primera consulta gratuita aclaramos qué puede asumir un chatbot en tu negocio y qué es mejor que no haga.
Preguntas frecuentes
Un asistente con base de conocimiento propia para la web suele partir de unos 6.000 €, y la mayoría de proyectos quedan entre 8.000 y 25.000 €. La conexión con WhatsApp, la integración con el CRM y el enrutado de leads amplían el rango hacia arriba. Lo decisivo son las fuentes de conocimiento, los canales y lo estrictos que deban ser los límites. Tras la primera consulta gratuita recibes una oferta a precio cerrado, y si una herramienta estándar basta para tu caso, te lo diremos con honestidad.
En cuanto el bot deba conocer de verdad tu negocio: tus datos de producto, conexión con CRM o tienda, tu tono de marca, límites legales o traspaso de leads a tu equipo. Para una FAQ sencilla suele bastar una herramienta estándar. Para todo lo que toca ingresos o responsabilidad, compensa el trabajo a medida.
Justo eso es lo que evitamos, en tres niveles: el bot solo responde desde tu base de conocimiento, las reglas acotan sus temas y, cuando no sabe algo, lo dice y pasa la conversación a una persona. Antes del lanzamiento probamos a propósito con preguntas delicadas.
Los modelos líderes de Anthropic y OpenAI y, según el caso, modelos europeos con alojamiento en la UE para datos sensibles. La elección depende de tu caso de uso, tus requisitos de privacidad y el coste por conversación. Cambiar de modelo más adelante sigue siendo posible.
Sí. Tenemos asistentes en producción que hablan con clientes por WhatsApp, con historial de conversación y traspaso al equipo incluidos. También son posibles el widget web y otras mensajerías. El canal adecuado depende de dónde escriben tus clientes.
Sí, si está bien construido: contratos de encargo de tratamiento con los proveedores de modelos, alojamiento en la UE si se desea, minimización de datos en los prompts y procesos de borrado claros. Los datos de tus clientes no alimentan el entrenamiento de modelos ajenos.
Sí. El asistente puede leer y escribir en tu CRM, tienda, calendario o base de datos: indicar disponibilidad, consultar pedidos, crear contactos, proponer citas. Precisamente esa conexión distingue a un asistente útil de un juguete de chat.
Lo dice con honestidad y traspasa la conversación limpiamente: a la persona adecuada, por ticket o con una solicitud de llamada, incluyendo el contexto. Nadie tiene que contar su asunto dos veces. Las reglas de traspaso las defines tú.
Un asistente enfocado con base de conocimiento sale en pocas semanas. Con canales de mensajería, conexión de sistemas y enrutado de leads lleva más tiempo. Tras el análisis recibes un calendario concreto y entregamos por etapas para que pruebes pronto.
Cuéntanos qué preguntas responde tu equipo una y otra vez cada día. En una conversación vemos cómo un chatbot puede asumirlas de forma fiable, entrenado con tus propios contenidos.